¿Por qué Marichuy no pudo llegar a las boletas?

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María de Jesús Patricio Martínez mejor conocida en el mundo de la política como Marichuy ha sido la revelación en el camino a las elecciones presidenciales del 2018. ¿Quién iba a pensar que una persona con sus características se atrevería a competir contra el gran sistema político-social-mexicano?

Y es que es tal vez que en dichas características en dónde se encuentra la razón del porqué no podrá llegar a colocar su nombre en las boletas este primero de julio.

Marichuy luchó contra tres de las realidades que aquejan a la población de nuestro país: ser mujer, ser indígena y ser pobre.

Su propuesta era prometedora, ser voz de todos aquellos marginados de la sociedad, de los pueblos de nuestros orígenes, de todos aquellos mexicanos olvidados durante años por las altas élites de la sociedad, de todas aquellas personas que solo son recordadas en épocas electorales porque ‘es necesario su voto’.

Marichuy fue valiente, intentó ir en contra de un sistema capitalista dónde la gente de test humilde es la última en ser tomada en cuenta. Ella no contó con todos los amigos poderosos que ayudaran a financiar su colecta de firmas, como en el caso de Margarita Zavala y Jaime Rodríguez, así como de su fama y popularidad.

¿Qué es lo que pierde México sin Marichuy en la contienda?

Sencillo, la oportunidad de escuchar la voz de alguien que si es del pueblo en los debates presidenciales.

Hubiese sido fantástico que de llegar a la contienda electoral se coronara alguien con sus raíces en la presidencia, sin embargo, seamos realistas, tenía todo en contra y los requisitos del INE para considerarla como una legal contendiente, superaban sus capacidades y alcance real. Al fin y al cabo, su pre-candidatura por la vía independiente solo serviría para darle validez a esta pantomima política de democracia.

De haber estado en los debates, cabría la posibilidad de que alguien que en verdad ha vivido de privaciones, que ha estado ahí, donde la miseria cala hasta las lágrimas y el hastío por las instituciones políticas, que han saqueado al país, impera; pudiera confrontar a toda la clase política a nivel nacional; de esta manera confrontar sus ideales con sus realidades.

Sin embargo, su voz, no se escuchará, pero como ella misma afirmó “el dolor de nuestros muertos no se acaba en Julio”.

Los candidatos en sus spots podrán mostrarse muy amigables y aunque digan que están con el pueblo y que entienden su sentir, son pocos los que en verdad han venido desde abajo y comprenden en carne propia el dolor del pueblo.

Confiemos que aunque Marichuy ya no se encuentre en la carrera presidencial su voz siga siendo una piedra en el zapato para toda la clase política.

Opinión de Santana Rodríguez

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