¿Por qué leer el Estado Noticias?

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ctualmente atravesamos por una realidad hiriente para nuestra sociedad; la violencia ha ido cada vez en aumento. Cuando creemos que no puede existir una acción más denigrante, para nuestra condición humana, aparece una mucho más aberrante que nos hace cuestionar nuestra tan afamada racionalidad como hace siglos. Decíamos, el hombre es racional, y que su naturaleza sea pensante garantiza que no existan esos actos de barbarie; pero llegó Auschwitz y nos demostró todo lo contrario.

A partir de ahí la violencia ha ido en aumento, y no es que la violencia nunca haya existido en nuestra naturaleza. Si eres religioso, recuerda a Caín y Abel. El punto es que ahora es más fácil de compartir.

Hace meses, el Gobierno Mexicano exponía el caso del cantante Gerardo Ortiz y era citado por considerar que uno de sus videos hacía apología del crimen y de la violencia hacia las mujeres. ¿A qué voy con esto? Es que los medios también hemos caído en este juego y, sin darnos cuenta, hacemos una sutil apología de la violencia que hoy nos aqueja.

Hoy  nuestras páginas y nuestras letras sangran con todo lo que plasmamos en ellas, y no es que al dejar de compartir dicha realidad no exista, el problema radica en el cómo compartimos, es decir desde que punto de vista abordamos.

Al pasar los años, poco a poco fuimos viendo más y más la violencia en nuestras páginas; la discreción se fue esfumando en la medida proporción en la que necesitamos más grafías. No nos bastaba con saber que hubo tal o cual asesinato; necesitábamos ver los hechos, el cuerpo inerte en el suelo, bañado en sangre. Hicimos de la violencia algo cotidiano en nuestras vidas, y seamos sinceros, la culpa no es solo de los medios que la publican, porque  nuestra primera motivación al comprar un diario es ver los encabezados y mirar que tan “impactantes son las noticias”. Claro, impactantes no relevantes. Los medios terminaron dándonos lo que queremos.

La violencia se volvió nuestro común denominador, nuestro circo, un mero entretenimiento. ¿Creen que miento? Durante una semana vean los encabezados de los diarios; observen que si existe un día en el que el encabezado no hable de violencia, la estantería se queda casi llena, es decir, que también hemos hecho de la violencia un negocio.

Compartimos y vemos por morbo, no por darle una solución a nuestros problemas. Si algo se vuelve cotidiano, empezamos a buscar algo más, pues lo que tenemos ya no nos impacta. Pedimos cada vez más violencia.

Y es ahí donde el porqué de leer el Estado Noticias radica: ya que, como medio de comunicación, nos hemos cansado de la estructura y manejo de la información que se da en estos días. Una realidad de tal magnitud solo puede romperse de una sola manera: siendo disruptivos, es decir, con una acción que rompa los esquemas cotidianos que ya muchos manejan. Buscando hacer una acción, de tal magnitud, que seamos una opción de manejo de información diferente a las que hoy tenemos en nuestros medios sociales.

La violencia existe, pero no la empoderaremos más de lo que ya está.

Existen muchas otras formas de abordar las noticias, y ese es nuestro objetivo. Tal vez no cambiemos el mundo, pero sin duda buscamos hacerlo más ameno: siendo críticos, objetivos, pero sobre todo sensibles ante nuestra realidad.

Opinión de Santana Rodríguez

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