Necesitamos Políticos con vocación de Servicio

  • Twitter
  • Facebook
  • Google+

Se ha vuelto un común denominador que al encender el televisor, escuchar la radio, leer los diarios o al navegar por las redes sociales, nos inunden noticias sobre la esfera política y gobernante de nuestra nación, haciendo alusión a todo el dinero que nos han robado. Podríamos decir que se sarcásticamente se ha vuelto una competencia por ver quién realiza el mejor atraco y mayor escándalo. No hay partido que se salve, aunque sus spots digan lo contrario. Y cuando los confrontan pidiendo rendición de cuentas, su mejor defensa es atacar a otro sin dar una explicación de sus actos.

Vemos con añoro a dirigentes de parlamentarios de otras naciones deseando tener al menos alguno de ellos en nuestras filas. Nuestra esfera política se ha vuelto el hazmerreír de otros países donde ellos son vistos como charlatanes. Si nuestros representantes son vistos así, qué podemos esperar de la visión que tengan de nosotros como pueblo. Siendo precisos, nos pueden ver como personas que no se toman las cosas importantes en serio. Reclamamos porque la Selección no pasa a estancias finales, sin embargo cuando se trata de marchar por la libertad de expresión, por estar en contra de propuestas que no le convienen a la nación, brillamos por nuestra ausencia.

Tal vez tengamos los gobernantes que merecemos, personas sin interés alguno pueden ser bien representadas por el sujeto que sea, siendo que éste esté bien capacitado o no para desempeñar su cargo.

Pero, en verdad ¿qué es lo que le falta a nuestros representantes para tener un buen desempeño? Bajo mi sencilla opinión considero que nuestra esfera política carece de una adecuada motivación a los fines que deberían ser premisa del cargo que representan. Esto quiere decir que deben ser conscientes de lo que implica ser un representante del pueblo.

Existen dos palabras que definen su función y su objetivo en determinado cargo; me refiero a Servidores Públicos, palabras que a muchos de nuestros representantes se les olvidan en cuanto ganan una representación para el cargo que sea: diputados, senadores, etc. Hemos visto con tristeza que cuando N candidato gana apenas llega a su silla de representación despilfarran el dinero, del cual no son dueños, como si ellos lo hubieran conseguido con el sudor de su frente.

Esta situación se desarrolla porque no tienen en claro la etimología de la palabra servidores. Nuestros nuevos gobernantes han olvidado que su cargo es de servicio, mismo que ofrecen al pueblo por medio de su representación. Expuesto lo siguiente sería lógico pensar que cualquier persona que aspira a ser un candidato político para el cargo que sea, debe poseer entre las cualidades que lo definan como ser humano la vocación de servicio hacia los demás. Sin dicha característica, que debería ser un requisito indispensable, el candidato cometerá los mismos errores que todos sus demás predecesores, ya que en su mente solo concebirá la idea del “yo” y lo que  a “mi me hace falta”; y no la de un NOSOTROS y lo que necesitamos.

Una persona sin convicciones claras puede cometer un sin número de equivocaciones.

En un ejemplo hipotético, supongamos que a un X gobernador llega una Y empresa y le solicita  un permiso para construcción en una zona protegida, ofreciendo una buena “comisión” por el favor. Si nuestro gobernador es una persona con convicción y con la idea clara de que él solo es un servidor y representa los intereses del pueblo su respuesta será NO; sin embargo si solo está ahí porque desde un principio buscaba el poder y ver cuanto se podía beneficiar de su cargo, sabemos de antemano que aceptara el pequeño “bono” aunque este  sea en detrimento de los intereses de la sociedad que representa.

Como sociedad debemos ser más exigentes con las personas que nos representan, no solo basarnos en estándares estéticos e intelectuales, es hora que el aspecto ético de la persona que desea representarnos sea una premisa innegociable. Necesitamos personas de rectitud, con convicciones fuertes, de valores, pero sobre todo de vocación al servicio y de amor por su patria, para hacer de ella un mundo mejor.

Dicen que el que busca encuentra; pues es momento de buscar lo mejor para nosotros como sociedad y no conformarnos con “los aparentes” gobernantes que tenemos hoy en día. Si buscamos el oro lo encontraremos, basta de conformarnos con cosas menos que eso. Recuperemos nuestra dignidad social y pronto tendremos gobernantes dignos de nosotros, mostremos interés por lo que nos acontece y un día despertaremos dándonos cuenta que por fin nos representan personas que al igual que nosotros les interesa su nación. La solución está en nuestras manos.

También te puede interesar El origen de la corrupción

Opinión de Santana Rodríguez

Haz un comentario

Tu dirección de email no será publicado.
Datos requeridos están marcados con *