Los discursos políticos llenos de falacias argumentativas

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Desde hace unos días todos los medios de comunicación disponibles se han inundado de spots partidistas de todos los precandidatos políticos. Todo esto con el fin de ser agradables al público votante y así ganar simpatía de cara a las elecciones internas de cada uno de sus partidos o coaliciones y posteriormente, en las campañas rumbo al 2018.

Tenemos discursos de todo tipo, aquellos que hacen ver como héroes de la patria a sus aspirantes o hasta aquellos vocativos que buscan recordarle a las personas los errores del pasado y qué por dicha razón, estos o aquellos son la mejor o en todo caso única opción.

Dentro de los argumentos más comunes que tenemos dentro de sus discursos se encuentran:

Ad Hominen (Contra el hombre)

Es un tipo de falacia (argumento que, por su forma o contenido, no está capacitado para sostener una tesis) que consiste en dar por sentada la falsedad de una afirmación tomando como argumento quién es el emisor de esta. Para utilizar esta falacia se intenta desacreditar a la persona que defiende una postura señalando una característica o creencia impopular de esa persona.

Este tipo de argumento es usado en todos los discursos de los políticos y a mi parecer es el que más les gusta; ya que en muchos de sus debates en lugar de proponer lo que ellos tienen que aportar, se dedican mejor a desacreditar a su oponente con este tipo de falacias.

Ad populum (Dirigido al Pueblo)

Esta es  una falacia que implica responder a un argumento o a una afirmación refiriéndose a la supuesta opinión que de ello tiene la gente en general, en lugar de al argumento por sí mismo.

Este tipo de argumentos son bien usados por el Partido Acción Nacional , PRD y Morena, tomando como cierto el hastío de la sociedad hacía el partido que actualmente rige el país; es decir, el PRI.

Ad misericordiam (apelación a la piedad)

Es una falacia que consiste en la manipulación de los sentimientos para sostener un argumento como válido.

Generalmente este tipo de falacias son ocupadas en juicios de índole penal para apelar el perdón de las personas, sin embargo, también dentro de la política tenemos este tipo de argumentos donde el locutor busca mover los sentimientos del escucha para así poder ganar su favor.

Ad verecundiam (Argumento de Autoridad)

Esta es una forma de falacia que consiste en defender algo como verdadero porque quien es citado en el argumento tiene autoridad en la materia.

Aquí radica el porque hay mucho interés de los partidos en reclutar dentro de sus filas a ciertos tipos de personas que ya de por sí tienen la aprobación y aceptación de las personas. Con ellos dentro de su haber, de un manera mucho más fácil toman su credibilidad prestada para así ser ellos más aceptados por el pueblo elector.

¿Por qué es importante esto?

Es sencillo, el objetivo de todos estos anuncios políticos y los mensajes que llevan es en primera instancia hacernos creer que lo que ellos mentan es la verdad y que todo lo demás son mentiras.

Nuestra obligación como ciudadanos es analizar cada uno de esos discursos y separar todas las falacias que en ellos hay, para así quedarnos con lo que realmente nos importa: las propuestas, lo real.

Para saber si un discurso es una falacia o no, debemos mirarlo a la luz de la realidad, de una manera objetiva.

Si el discurso posee una intrínseca relación con la realidad, éste es de hechos, en el caso contrario, solo estará basado en ideales, en opiniones, más no en realidades.

Es nuestro deber observar a cada uno de los candidatos, para que nuestra decisión sea la más certera, y no elegir sobre meras ilusiones como lo hicimos hace 6 años.

Opinión de Santana Rodríguez

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