Linchados en Puebla: un ejemplo de la descomposición de la sociedad mexicana

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Sobre los linchados en Puebla

El día de ayer la noticia sobre el linchamiento de dos presuntos secuestradores le dio la vuelta al país las imágenes compartidas en redes y los noticieros más allá de informar, transmitían el nivel de descomposición social en el cual se encuentra México. 

Puebla ha sido ejemplo de estas prácticas barbáricas, sin embargo, no son el único lugar donde la gente muestra dichas acciones en contra de sus semejantes.

La ley del talión es aplicada sin responsabilidad alguna, sin comprobar si quiera si el imputado es culpable o no. 

La ausencia total del Estado de Derecho así como la nula confianza en las instituciones de seguridad son factores que influyen en situaciones como estas. 

Solo hace falta un señalamiento para que la “justicia” del pueblo sea aplicada sin temor alguno, siendo dueños de la vida y de la muerte, del o los acusados, tal como sucedió el día de ayer. 

El día de hoy la fiscalía de Puebla informó que los presuntos secuestradores solo eran unos campesinos, por lo tanto, fueron asesinados por los pobladores de dicha comunidad.

Este hecho no debe ser tomado a la ligera, por lo que debemos reflexionar sobre algunos puntos.

Ausencia del Estado

En la sociedad el Estado es el encargado de proporcionar la seguridad y la estabilidad de todos los ciudadanos, cuando éste falla en su empresa y se ve vulnerado o superado, el pueblo tiende a tomar dicha seguridad y estabilidad en sus manos.  

Esta realidad a alcanzado a México desde hace algunos años, la corrupción e impunidad que impera en el país, donde el criminal nunca es enjuiciado y a los pocos días sale en libertad ha hecho que grupos de autodefensas tomen la seguridad de sus comunidades; que personas se pongan de acuerdo para cuidar de unos y otros y así garantizar su supervivencia.

Deshumanización 

En lo personal, al ver material filmográfico de este lamentable hecho me impacta el nivel de violencia cometido por todos los pobladores,  algunos participando mediante los golpes, otros lanzando vítores y porras , muchos documentando los hechos en sus redes sociales; hombres, mujeres y niños regocijándose al ver a dos seres humanos ser incinerados vivos.  Ninguna voz racional, todo estaba justificado por el hecho que “según” eran criminales.

Solo puedo pensar en qué como sociedad cada vez estamos perdiendo nuestra característica esencial, el ser humanos, estamos dejando de ser aquel animal racional.

Porque ni siquiera los animales se regocijan ante el muerte de sus presas.

Tal vez la sociedad ya esa harta de la inseguridad en la que vive, pero eso nunca va a justificar este tipo de hechos. Mucho menos cuando los imputados son inocentes.  

 

¿Responsables? Todos

Tanto las autoridades como la sociedad somos responsables de estas y otras muertes más de muchos inocentes, como los encuestadores un hace dos años fueron asesinados en ese mismo estado. La ausencia por parte de las autoridades y el Estado, el silencio y la falta de empatía por parte de la sociedad. 

Nosotros mismos creamos este cáncer que nos consume y solo nosotros podremos cambiar el rumbo del país.

SANTANA RODRÍGUEZ

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