En la política nada es un accidente

Compartir ahora:

En la política como en el ajedrez nada es un accidente, todo movimiento por más burdo que parezca tiene un motivo que va mucho más allá de lo que el oponente puede comprender al momentto. 

Hay algunas jugadas que son más obvias que otras, por ejemplo: quien en su sano juicio al momento de una partida dejaría desprotegido a un caballo o un alfil; siendo estas piezas de sumo valor para el juego. Es ahí, donde el contrincante es alertado y es consciente de una posible trampa. Pero, ¿qué pasa cuando se sacrifican piezas sin valor alguno? Es ahí donde ninguna alarma se enciende y en el momento que menos lo esperemos habremos caído en la trampa. Ergo, perderemos el juego. 

Este tipo de jugadas y estrategias son muy comunes en el acontecer político. El caso más sonado recientemente es sobre la liberación de Elba Esther Gordillo el mismo día que el presidente electo recibiría su constancia de mayoría de votos con la cual se acreditaría su triunfo en las pasadas elecciones.

Muchas opiniones han salido al respecto de este tema. Algunas de ellas aseguran que fue AMLO quien pidió la liberación de la emblemática Maestra, otras cuestionaban la credibilidad de la PGR en la investigación que se llevó acabo contra ella. Los detractores de el futuro presidente preparaban la hoguera, ya que ponían en tela de juicio la credibilidad de sus palabras, sobre todo cuando éste se había declarado en contra de la corrupción. 

Ahora bien, debemos ser objetivos en todo este caso e intentar ver más allá de los hechos, meternos en la mente del oponente y comprender que juego está llevando a cabo.

Para esto hay remontarnos al año 2012. El presidente Enrique Peña Nieto había llegado a la presidencia con el apoyo de la entonces dirigente del sindicato de maestros. En primer lugar se llevaría a cabo la reforma educativa caso para el que convenía no figurara Gordillo en el mapa. En segundo: credibilidad; el pueblo mexicano necesitaba volver a creer en el PRI, por lo tanto, un conejillo de indias sería la solución; que mejor opción que una personalidad como la maestra, señalada por mucho tiempo como corrupta y un mal social.  

La historia la conocemos Esther Gordillo fue a prisión, tras algunos años de carcel se le concedió libertad condicional y resientemente fue liberada tras no tener suficientes pruebas en su contra.

¿Hecho que indigna? Tal vez, sin embargo, debemos observar las jugadas. ¿Después de tantos años la máxima institución de justicia no fue capaz de encontrar pruebas en su contra? Solo hay dos escenarios. O la PGR es una institución obsoleta, o todo fue un show montado por la actual presidencia, mismo show que debe ser desmantelado de la manera más absurda en esta administración antes de que entre la nueva; tal como ya pasó. 

En todo caso lo real es que Elba Esther Gordillo fue captura y después liberada en el sexenio del presidente Peña Nieto. ¿Responsables? Al momento, la actual administración.

Opinion de Santana Rodríguez

Regístrate y entérate de las noticias más relevantes.

*Te prometemos que no generamos spam.

Compartir ahora:

Haz un comentario

Tu dirección de email no será publicado.
Datos requeridos están marcados con *