Emprendedores

¿Emprender, emplearse o independizarse?

¿A quién no le fascinan historias como la de Steve Jobs, Bill Gates y Michael Dell, que comenzando con absolutamente nada y laborando desde su garaje o dormitorio, construyeron un imperio? Muchos jóvenes están soñando u ocupándose para construir su App que piensan les generará millones de pesos para no tener que trabajar nunca más. Y también hay muchas otras personas que dicen que cuatro de cada cinco negocios fracasan y que más nos vale encontrar un empleo y dejar de construir “castillos en el aire”.

Hay muchos ejemplos de negocios que han prosperado y muchos otros que han fracasado. Hay miles de personas que son felices en un cargo y otras a las que les pesa ir a trabajar. Hay libros que promueven el emprendimiento y universidades que prefieren preparar a los estudiantes para puestos clave en empresas. Es obvio que ya no solamente se trata de elegir carrera, sino de tomar uno de tres caminos que pueden ser bastante diferentes: colaborar en una compañía, ser independiente (“freelance”) o emprender en un negocio.

Yo estoy convencido de que todos deben seguir su pasión. Cuando alguien hace lo que realmente le apasiona, lo hace como nadie más lo haría, lo disfruta y entrega con gusto su vida profesional a ello, libra exitosamente los obstáculos y es un ejemplo que seguir. El éxito financiero será secundario para esa persona, pues podría hacer lo que le apasiona, aún sin que le pagaran y, curiosamente, así es como empezará a fluir el dinero a su vida. Todas las virtudes y capacidades las llevas al extremo positivo cuando te apasiona lo que haces, del mismo modo que todos los defectos y deformaciones se pronuncian cuando alguien odia lo que hace.

¡Qué fácil se escucha todo esto! ¡Simplemente sigue tu pasión y ya está! En el mundo real, hay al menos un problema: muchos no han descubierto lo que les apasiona (algunas, incluso, mueren sin descubrirlo) y en la mayoría de los casos es porque confunden lo que les apasiona con lo que les gusta.

 Cuando algo sólo te gusta, puede ser simplemente un pasatiempo, una afición o un placer. La diferencia entre esto y lo que te apasiona, es que el placer termina consumiéndose a sí mismo, termina mostrando su verdadera cara, no te hará feliz eternamente. Mira estos ejemplos: te fascina el pastel de chocolate, te comes una rebanada y te sientes bien, te comes dos y te empieza a empalagar, la tercera ya te da náuseas. Sé que disfrutas mucho tus series favoritas, pero después de unas cuantas horas ya te fastidiaste y quieres hacer otra cosa. A todos nos gusta descansar, pero nadie dirá que su pasión es estar acostado en su cama, porque después de un suficiente tiempo, hasta eso te produce llagas.

Tu pasión es algo infinitamente más grande. Algo que te hace levantarte antes de que suene el despertador, algo que harías, aunque no te pagaran, que te emocionas al hablar de ello, que no te cansa, aunque vivas en completa inmersión. Es algo por lo que todo lo demás vale la pena.

Descubrir tu pasión no es fácil, pero es posible. Primero, imagina cómo sería tu ser más elevado, tu versión más exitosa; por ejemplo, si fueras célebre, famoso o famosa, o si tuvieras mucho éxito en algo, o si la historia te recordara, o si fueras un gran modelo que seguir ¿Por qué razón sería? ¿Qué te distinguiría? ¿Qué te haría sobresaliente? Debe ser algo que te encanta, que te interesa sobremanera o se te facilita mucho. Seguro es algo que ya otros se han dado cuenta que tienes, incluso hasta han pensado que tienes “el don” de eso.

Luego, imagina con qué actividad podrías contribuir al mundo ¿Qué cosa puedes hacer que genere tanto valor, que las personas estarían dispuestas a pagar por ello? Y finalmente, piensa en aquellas cosas que nadie podría hacerlas como sólo tú las haces; no es que las hagas mejor, sino que las haces de forma tan especial, que muy pocos podrían igualar tu resultado, tu forma o “tu toque”.

Aún con estos pasos, encontrar tu pasión quizá no sea algo inmediato. Quizá te tome algunos minutos, horas, días o meses, pero no te rindas, sólo mantente atento reflexionando sobre esto.

Conociendo tu pasión, podrás saber si tu futuro está en emprender, emplearte o independizarte y sabrás hacia dónde dirigirte. Incluso si ya tomaste un camino, sabrás hacia dónde enfocarte dentro de tu empresa o tu negocio. Recuerda: lo que decidiste en el pasado es muy importante, pero lo que decidas a partir de ahora, es mucho más importante.

FUENTE: FORBES

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