Crónicas de la Independencia de Cataluña

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Hoy se ha hecho historia; hace apenas unas horas un hecho poco probable sucedió, que aunque se venía mermando desde hace unas semanas fue hasta hoy que se promulgó la tan esperada independencia de Cataluña. Es de esos eventos que en nuestra senectud recordaremos y del cual históricamente hemos sido contemporáneos.

El júbilo con el que los catalanes han salido a festejar la promulgación por parte de su presidente es indescriptible y si puede ser posible una descripción, ésta no es capaz de contener las imágenes vistas.

Alegría que se ve opacada por la ejecución del artículo 155 de la constitución española, con el cuál disolverán el gobierno catalán y meterán preso a su presidente, por cargos de rebelión contra España.

¿Cuál es el problema en dejar ir a una provincia que ya no desea pertenecer a un Estado?

En opinión de quién escribe, no hay consideración válida para oponerse a la independencia de Cataluña. Ellos ya no sienten filia alguna con la nueva España que los gobierna. Sentimiento que los impulsa a formar un nuevo Estado con sus iguales, con los que, está por demás decir, si sienten adhesión, tanto ideológica como cultural.

De una manera pacífica, democrática  y ordenada han llevado a cabo su promulgación de independencia, y por la declaración universal de los derechos humanos están facultados a ejercer su libertad, misma que puede derivar en  decidir a qué Estado pertenecer.

España Violenta

Un gobierno pacífico hoy se enfrentará a uno que es, por demás, violento, afirmación que baso en la historia.

España en sus afanes de conquista impuso su modus viviendi a muchos países durante la época de la colonización, nosotros fuimos testigos históricos de la misma:

“Todos los templos, monumentos y culturas destruidas son la prueba de tan fragante afirmación.”

Cuando México quiso ser independiente hubo violencia. Hoy Cataluña busca lo mismo, esperemos que la actitud de España sea otra. Y en caso contrario, que los mecanismos internacionales se hagan presentes y garanticen la cero violencia en este proceso de independencia.

El hombre moderno es libre

Todos los hombres son libres. Afirmación que en estos días parece un cliché, ya que en la práctica los gobiernos parecen olvidarlos, ya sea por fines políticos o económicos, es una motivación que en estos momentos no es nuestro afán abordar.

Los ciudadanos catalanes ya no se sienten representados por su estado, se sienten desgarrados, y hechos aún lado por ellos. España incluso desestimó la lengua catalana,  una de sus lenguas madres.

Cada uno de ellos, está en su derecho de ejercer su libertad, España no debería obligarlos a permanecer y mucho menos aplicar el uso de la fuerza pública para hacer valer su voluntad.

Solo nos queda tener esperanza que esto no derive en sangre por parte de los Españoles.

Opinión de Santana Rodriguez/Estado Noticias

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